Somos andando es el espacio donde guardo las historias de esta aventura de viajar por latinoamérica.
En marzo de 2009 salí de Buenos Aires hacia México, y 11 meses después regresé desde Panamá.
Durante ese tiempo de viaje conocí - y conviví con - personas y personajes inolvidables (incluida mi querida Coral, la perrita nacida en Costa Rica compañera de viaje de Laura, otra argentina trotamundos), aprendí a hacer y vendí artesanías, participé de festivales y encuentros de arte comunitario en Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, conocí mas de cerca la realidad de los zapatistas en Chiapas, México y principalmente, descubrí día a día el respirar de la naturaleza y de los hombres y mujeres que la habitan en estos rincones de nuestra América Latina.

Cuba


Relato las aventuras rapidamente, sin explayarme demasiado y sin la cuestión politico- ideologica que generaría el debate. Lo dejamos para el regreso.

Van las notas de color de la visita:
Llegamos el jueves 2 de abril en la aerolínea cubana que, a base de sacudidas violentas, aterriza en el aeropuerto José Martí de La Habana.
Paramos en la casa de Barbarita, en la Habana vieja, cerca de la casa de otra cubana donde yo había estado el año pasado, pero que esta vez no tenía lugar.
Era un cuarto chiquito pero con baño privado y la casa estaba muy bien ubicada ( a una cuadra del Museo de la Revolución y a dos del malecón).
Al otro día nos separamos para que Julia vaya a los lugares que yo ya había ido el año pasado. Yo me dediqué a caminar por la Habana vieja y busqué a Aldo mi amigo del año pasado que vendía cuadros en una callecita, pero no lo encontré. Supe que sigue sanito y salvo, pero simplemente no tuve suerte para encontrarlo.
Saqué muchas fotos que en la visita anterior no había podido porque había perdida el cargador de la cámara justo para fotografiar a la Habana y fui al barrio chino a comprar libros usados.
Los días fueron pasando y fuimos disfrutando de la magia de La Habana. Conocimos a Mariano (exactamente fue Juli, en el Museo de la Revolución), a tres españoles muy buena gente, Fermín, Alfonso y Cesar, aclaro sus nombres porque yo me los confundía bastante (vieron aquí finalmente lo escribí bien, o no? era Adolfo?? jaja) vimos mucha salsa, mucho son, mucho sabor!! tomamos mojitos, nos apasionamos con la realidad cubana (somos dos chicas de carácter y dos Licenciadas en Comunicación, inevitablemente hubo intercambio de palabras acaloradas!! geniales!!), usamos la moneda nacional, tratamos de pichulear los precios para sobrevivir, nos maravillamos, nos indignamos, vimos un recital de rock en la Tribuna Antiimperialista inolvidable ( ver el malecón llenisimo de gente y a gran parte de la juventud de La Habana ahi cantando temas de Silvio Rodriguez versionados en rock juvenil no tuvo desperdicio. El "Ojalá" en versión "moderna y juvenil" fue sublime!!).
Tema aparte fue lo mejor de este viaje a Cuba: conocer a Alberto Granado, el amigo del Che Guevara con el cual recorrió Latinoamérica por primera vez.
El tema fue así, gracias a Magui Vieyra, una argentina que lo visitó hace dos años creo, conseguí el contacto para poder visitarlo. Llamé a su casa y luego de una pequeña insistencia me dijo la señora que vayamos ese lunes. Llegamos a la casa luego de varios "aventones" porque la guagua (bondi) que nos tomamos nos dejó bien lejos, ahí nos recibió la hija de Granado que nos hizo pasar a un balcón en el primer piso de la casa. Ahí estaba él, esperandonos sentado en una silla tipo hamaca. Se paró con dificultad para recibirnos y nos invitó a sentarnos. Nos sorprendió su lucidez, su picardia y su interés en la charla y en nuestro país. Todo el tiempo sacaba charla y nos hacía preguntas como si las personalidades importantes fuesemos nosotras. El día anterior cuando llamé para preguntar si podíamos visitarlo, su mujer Delia me dijo que no estaba recibiendo visitas pero como ya nos ibamos nos dejaba ir. Antes de cortar agregó: "Igual no creo que las oiga". Por eso fue que pensamos que no ibamos a poder conversar demasiado con él. Grata sorpresa fue entonces sus historias, sus consultas sobre nuestra presidenta, el país y nuestras vidas. Contó varias anécdotas sobre la realización de la película "Diarios de Motocicleta", sobre la actualidad de Cuba y sobre el viaje con el Che ( a quien mencionaba como Ernesto y, obvio, como cualquiera de nosotros puede nombrar a sus amigos, pero que a mí me hacía poner la piel de
gallina y me llenaba de emoción al tomar conciencia sobre a quién tenía enfrente).

Me pareció un hombre muy sensible, inteligente, despierto, una dulzura!!.
Finalmente llegó la foto y la despedida. Qué emoción escucharlo, un pedacito de historia ahi con nosotras, tan simpático, locuaz. Un hermoso momento pasamos, y volvimos con Julita debatiendo sus dichos.
Esa noche salimos por el Vedado y como Julia quiso irse antes y yo me quedè a ver un grupo de jazz, volvì en la guagua P-5. En Cuba, conociendo al amigo del Che y ahora volviendo en bondi!! Una cubana mas me sentí. La brisa de la noche calurosa me dio en la cara y yo sonreí. Estaba feliz. Fue un día inolvidable.
Al día siguiente nos ibamos a Varadero a pasar tiradas en la playa los dos últimos días de nuestra semana en Cuba.
Resulta que esa noche me di cuenta que había perdido la tarjeta de débito y tuve que ir a hacer la denuncia. En el apuro le dije a Julia que se vaya para Varadero que la veía alla, así ella no perdía el día de playa (queda a tres horas y media de La Habana si mal no recuerdo). La cuestión es que todo se complicó, perdí el bus del mediodía y no habia otro hasta las 6 de la tarde. Como no quería quedarme todo el día con la mochila encima dando vueltas por ahi, comencé un peregrinaje para ver cómo llegar a Varadero de otra manera que no fuera el bus para los turistas. Me pasó de todo: ningún taxi me queria llevar por el precio correspondiente ( te ven con la mochila y saben que sos turista, pero no entienden que uno no va con miles de euros para gastar como loca), asi que tardè en poder subirme a uno. El pobre buen hombre que me subió se quedó sin nafta a las pocas cuadras y tuve que esperar que traiga un bidón para cargar mas. Ahi me llevó a la primer terminal donde me dijeron que salia el bondi dentro de cinco horas. Le pedí que me lleve a la terminal de buses cubanos y casi me saca la cabeza con el precio. Finalmente frente a mis ruegos me llevò por menos plata y prometió ayudarme a llegar a Varadero. En la otra terminal no pude subir a ningun bus porque era solo para cubanos y hay que presentar el documento al sacar el pasaje. No me quedò otra que aceptar la tranfugueada de los taxistas que se ofrecen en la entrada de la terminal. Son autos de los 50 como en las películas, que te llevan hasta un pueblo cercano a Varadero por el doble de lo que sale el bus. Como ya estaba ahi muchas opciones no encontrè, asì que me encomendé a dios y me subí al taxi este con el conductor que le dejò todos sus datos al señor del anterior taxi que se hacia pasar por mi tío para mayor protección.
El viaje duró dos horas y tuve que charlarle al gordito conductor, que obviamente no perdió su oportunidad de ofrecerle a una extranjera un noviazgo con el!! Es muy común la frase "no quieres un novio cubano chica?" . En un momento tuve el pico de emoción, al ocurrirsele a mi conductor frenar al costado de la ruta de golpe para, luego de mi cara de susto, decirme: "Disculpa es que quiero orinar". Demasiadas películas de suspenso en tu vida Cedeira!!!, el muchacho solo queria orinar!!!

Finalmente me dejó en Matanzas y de ahi siguió la aventura para ver cómo llegar a Varadero.
Tuve que tomar dos guaguas , previa discusión con cubanos sobre mi condición de extranjera y la imposibilidad de subir a los buses. Bueno, llegué de una vez al punto de encuentro con Julia, pero ete aquí que ella no estaba. Lo que me hizo suponer que no habia llegado tampoco a alcanzar el bus de las 12. Dejè las cosas y me fui a la playa, el prox bus (el que yo no quise esperar) llegaba a las 21, supose que ella se tomaría ese. Lo hizo, pero cuando la fui a buscar a la terminal y me vio ahi, nos reimos mucho porque ninguna entendia qué habia hecho la otra).
Un día en Varadero de playa y sol, Casa de la Música a la noche y regreso a La Habana para ir al aeropuerto y volver a Cancún en el avión que mas se mueve en el mundo!!

Viva Cuba y hasta la victoria siempre!!

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